La emergencia económica. El control de constitucionalidad de la situación de emergencia económica y su declaración normativa. 2ª edición ampliada y actualizada: Juan Santiago Ylarri. Ábaco, Buenos Aires. ISBN: 97895056937262025, 482 págs.
La problemática de la emergencia económica ocupa un lugar central y persistente en la historia constitucional argentina. Desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad, el recurso a institutos de excepción para afrontar crisis económicas ha tensionado de manera recurrente la relación entre el interés público que el derecho de excepción busca salvaguardar y la vigencia efectiva de los derechos y garantías constitucionales.
El libro que aquí se reseña constituye una versión revisada y actualizada de la tesis doctoral que el autor defendió exitosamente en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en el año 2018, dirigida por el maestro Néstor Pedro Sagüés. La elevada calidad académica de la obra se observa tanto en la rigurosidad metodológica como en la profundidad del análisis, al tiempo que la larga experiencia profesional del autor como funcionario del fuero Contencioso Administrativo Federal aporta una mirada práctica que enriquece el abordaje teórico, denotando un conocimiento profundo y poco habitual de la jurisprudencia del fuero, así como aquella de la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Ylarri adopta una postura crítica respecto al abuso en la utilización de los institutos de excepción por parte del poder político en la República Argentina y asume un objetivo ambicioso: someter el instituto de la emergencia económica a un análisis jurídico riguroso, que permita distinguir entre el uso constitucionalmente admisible del derecho de excepción y su empleo abusivo o desnaturalizado. Esta pretensión resulta particularmente relevante en un contexto en el que la excepcionalidad parece haber adquirido rasgos de normalidad, tanto en el discurso político como en determinadas prácticas institucionales, al punto tal que pareciera haberse configurado una emergencia económica permanente de imprevisible finalización.
La obra se estructura en diversas secciones donde se entrelazan con sagacidad los precedentes jurisprudenciales más notorios en la materia, así como las posiciones doctrinarias de los juristas más reconocidos. Si bien, con toda lógica, se otorga preponderancia al análisis de los precedentes de tribunales nacionales y la doctrina de juristas locales, se otorga también un lugar de especial relevancia al estudio comparado, principalmente en lo relativo a la doctrina y jurisprudencia norteamericana que sirvió de fuente de inspiración para la configuración de los contornos del instituto de la emergencia en nuestro país.
En la primera parte, Ylarri se ocupa de dar forma y contenido a ese concepto jurídico indeterminado de la emergencia pública. Así, reconstruye la noción de la emergencia en el derecho argentino y en el derecho internacional de los derechos humanos (principalmente del sistema interamericano), con especial atención a la evolución jurisprudencial del concepto. El análisis se apoya en una lectura cuidadosa de los precedentes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, desde los fallos clásicos que inauguraron la doctrina de la emergencia (Ercolano c/ Lanteri de Renshaw) hasta las decisiones más recientes, como aquella que tuvo por objeto el notorio conflicto suscitado entre el Estado Nacional y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a raíz de la suspensión de clases presenciales en territorio de la Ciudad, en el marco de una innegable situación de emergencia como fue la causada por el virus del Covid-19. Uno de los aportes relevantes de esta sección consiste en destacar el carácter necesariamente excepcional de la emergencia, subrayando que su justificación constitucional depende de la concurrencia de circunstancias fácticas objetivas que tornen insuficientes los mecanismos ordinarios de actuación estatal.
La segunda parte de la obra se concentra en los instrumentos normativos utilizados para declarar la emergencia económica y en la cuestión de su judiciabilidad. Ylarri formula un exhaustivo racconto de numerosas leyes de emergencia, decretos de necesidad y urgencia y decretos delegados utilizados a lo largo de la historia constitucional para declarar la emergencia económica y operar sobre dicha realidad. El rigor metodológico de este análisis le permite al autor formular un diagnóstico preciso sobre el uso y abuso de los institutos de excepción en nuestro país, permitiéndole reconocer la existencia de una suerte de emergencia permanente en el país sobre una base empírica sólida y no sobre meras intuiciones. Este tramo de la obra resulta esencial para cualquier lector precavido, en tanto pone ante sus ojos la evidencia de un problema central para nuestra democracia y la vigencia de la forma republicana de gobierno: la normalización de la excepcionalidad y la excesiva deferencia hacia las decisiones que el poder político adopta en un contexto o situación de emergencia. Y ello con el agravante de que, si bien parece existir un fuerte consenso doctrinario respecto a la consagración de dicho estado de emergencia permanente en Argentina, en la práctica el control judicial sobre el derecho de excepción ha sido deferente en exceso. Para no abusar de eufemismos el autor lo dice claramente: se trata en los hechos de una “cuestión política encubierta”.
La tercera parte está dedicada al estudio del control judicial de la emergencia económica y a los estándares de revisión y la intensidad del control judicial aplicable según el tipo de norma involucrada. Aquí la obra alcanza uno de sus puntos más altos, al sistematizar la jurisprudencia de la Corte Suprema argentina y proponer criterios que permitan ejercer un efectivo control judicial de la normativa de emergencia. El autor distingue con precisión entre distintos niveles de intensidad del control en función del tipo de norma utilizada para declarar la emergencia, pero no se agota allí el análisis. Es que partiendo de dicho análisis inicial, el autor ensaya una gran diversidad de supuestos diversos donde la intensidad del control judicial también debería mutar, ya sea en función del tiempo de duración de la emergencia, de si la misma fue prorrogada o no, si cuenta con un plazo de duración determinado, si el Congreso ha ratificado o no los decretos de emergencia o si la medida de emergencia se prueba ineficaz en el tiempo para acabar con la acuciante situación de emergencia, entre otros.
En todo este esfuerzo teórico parece resaltar una idea concreta: la situación de emergencia tiene carácter excepcional y no permanente, y las medidas que se adopten en consecuencia deben tener por objetivo encauzar la situación al orden natural de las cosas. Es decir, deben por lógica ser temporales y acotadas, procurando restringir en la menor medida y por el menor tiempo posible los derechos y garantías individuales. El autor resalta el rol indelegable que el Poder Judicial tiene en la preservación del orden constitucional, especialmente en situaciones de emergencia. Desde esta perspectiva, la excepcionalidad no suspende la Constitución, sino que exige una justificación reforzada de las restricciones impuestas y la deferencia no puede suponer nunca abdicar del rol que la Constitución ha asignado a la magistratura.
La obra adquiere a su vez especial relevancia en un contexto internacional signado por una creciente desconfianza de la población en las instituciones democráticas, el avance de la Inteligencia Artificial y la lógica de los algoritmos con su tendencia a radicalizar y dividir a la sociedad civil, y el ascenso de líderes que erosionan el debate y las instituciones democráticas. En efecto, el problema del abuso de los institutos de excepción y el rol desdibujado de los parlamentos nacionales debe llamar la atención sobre el problema de la muerte lenta o “desde adentro” de las democracias, como han advertido Levitsky y Ziblatt en su libro “Cómo mueren las democracias” (2018). Es que, en definitiva, los problemas que a los argentinos nos ocasiona el uso y abuso de los decretos de necesidad y urgencia no distan mucho de aquellos que ocasionan a los italianos los decreto legge, a los españoles los decretos-leyes o a los norteamericanos las executive orders.
La emergencia económica del Dr. Juan Santiago Ylarri constituye sin duda alguna un aporte significativo al estudio del derecho constitucional argentino. La obra no solo ofrece una reconstrucción detallada de la doctrina y la jurisprudencia sobre la emergencia, sino que propone criterios interpretativos que resultan particularmente valiosos en un contexto marcado por la reiteración de situaciones excepcionales. Por su profundidad analítica, actualidad y equilibrio crítico, la obra de Ylarri se presenta como una referencia obligada para juristas, magistrados, y académicos del derecho, pero también para todo ciudadano interesado en conocer los límites constitucionales del poder estatal en tiempos de crisis. Es que el desafío contemporáneo no radica en negar la importancia de la existencia del instituto de la emergencia, sino en evitar que, a su amparo, el poder político consolide prácticas incompatibles con el Estado de Derecho. La obra aquí reseñada representa una notoria e insoslayable contribución a dicha tarea.